- Como investigadores estamos muy preocupados por la biodiversidad de las papas nativas porque sabemos que es un patrimonio que tiene el planeta para enfrentar el cambio climático y no sabemos cómo va a afectar a los agroecosistemas y los hábitats naturales de las papas nativas cultivadas y sus parientes silvestres.
- Por ello es de nuestro interés conocer si los agricultores todavía conservan sus variedades nativas, mantienen sus formas de cultivo, identificar las variedades que se han perdido, conocer también si hay especies silvestres de papa o relacionadas en los alrededores de Chiloé o Melinka, así como en las otras islas más australes, donde se describieron papas creciendo en ambientes extremos
Escrito por Luis Sánchez S.
Valdivia, 02 de abril de 2025 (Uach.cl)– Una visita científico-técnica realizaron investigadores de Chile, Ecuador y España a la isla grande de Chiloé y el archipiélago de las Guaitecas, para conocer de primera fuente el trabajo que realizan las y los agricultores de esa zona en torno al cultivo, producción y resguardo de la papa nativa.
La actividad se efectuó en el marco del proyecto FOVI 230236 “Red Internacional de Ecofisiología de Papas Nativas y su Adaptación al Cambio Climático”, que lidera la Universidad Austral de Chile.
En este recorrido – realizado desde el 18 al 28 de enero- se reunieron con las guardadoras de papa Cecilia Guineo, Marina Calisto y su madre Rosario y otros agricultores como Ramón Cárdenas, Orfelina Vargas y Ramón Maldonado, en la isla de Chiloé. En la Isla de Melinka fueron recibidos por el alcalde de la comuna de Guaitecas Bans Puinao y el ingeniero agrónomo de la Universidad Austral de Chile, David Castillo, jefe técnico del PDTI de Guaitecas, quien organizó la visita a 7 agricultores y agricultoras que cultivan papas nativas y conservan importante información sobre prácticas de cultivo y variedades tradicionales de papa que incluso pudieron haber desaparecido.
Los investigadores visitaron además playas, parques y diferentes puntos de ambos archipiélagos con el objetivo de identificar papas silvestres o especies relacionadas.
El proyecto, liderado por la Dra. Carolina Lizana, Decana de la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias de la Universidad Austral de Chile, fue adjudicado en el Concurso de Fomento a la Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación 2023 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y congrega a 11 investigadores entre los que se cuentan las Dras. Erika Briceño, Anita Behn, y el Dr. Patricio Sandaña del Instituto de Producción y Sanidad Vegetal de la UACh; Andrea Ávila, Doctora en Ciencias Agrarias de la UACh e Investigadora de la Universidad Santo Tomás; Álvaro Monteros-Altamirano y Carmen Castillo, del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) de Ecuador; María Encarnación Velásquez y Domingo Ríos del Servicio Técnico de Agricultura y Desarrollo Rural del Cabildo Insular de Tenerife y la Universidad de La Laguna (España) y Felipe Cárcamo, Ingeniero Agrónomo de la UACh y Magíster en Ciencias Vegetales, quien tuvo una importante participación coordinando las actividades en Chiloé.
Experiencia internacional
La Decana, Dra. Carolina Lizana, destacó la presencia de las y los investigadores de Ecuador y España, “ya que permitió cumplir con el objetivo de la red que es consolidar vínculos internacionales entre las instituciones participantes para desarrollar I+D en ecofisiología de papas nativas in situ y ex situ para la adaptación al cambio climático”. Todos ellos aportaron el conocimiento de distintas disciplinas para recabar información y aplicar metodologías de análisis.
Asimismo, indicó que se trató de una visita histórica, ya que dio continuidad al trabajo iniciado hace varias décadas por investigadores de la UACh y otros países, que visitaron las islas identificando, clasificando y describiendo papas nativas. “Como red internacional fue un privilegio tomar contacto con quienes realizan la conservación in situ de las papas y estamos muy agradecidos de la generosidad de las agricultoras y agricultores para transmitir su conocimiento y experiencia en el cultivo. Como investigadores estamos muy preocupados por la biodiversidad de las papas nativas porque sabemos que es un patrimonio que tiene el planeta para enfrentar el cambio climático y no sabemos cómo va a afectar a los agroecosistemas y los hábitats naturales de las papas nativas cultivadas y sus parientes silvestres. Por ello es de nuestro interés conocer si los agricultores todavía conservan sus variedades nativas, mantienen sus formas de cultivo, identificar las variedades que se han perdido, conocer también si hay especies silvestres de papa o relacionadas en los alrededores de Chiloé o Melinka, así como en las otras islas más australes, donde se describieron papas creciendo en ambientes extremos enfatizó.
Álvaro Monteros-Altamirano, de INIAP Ecuador, se ha dedicado a estudiar la diversidad de papas nativas en su país y destacó el trabajo de esta red. “Las papas nativas están en manos de pequeños agricultores (as) y a veces están desplazadas por variedades mejoradas. Ese es el interés, trabajar en estas papas nativas y sus parientes silvestres, antes de que se pierdan; esa es la labor de los que trabajamos en bancos de germoplasma, la de resguardar y estudiar esta diversidad genética”.
La entomóloga de INIAP Ecuador, Carmen Castillo, quien trabaja con plagas y enfermedades emergentes que están causando serios problemas en los cultivos, recomendó la importancia de observar la presencia de insectos en los cultivos. “Observar qué insectos tenemos normalmente, qué otros pueden estar llegando y también es importante que, si vamos a otros países, a otras regiones, debemos evitar el manejo del germoplasma, no traer plantas nuevas, ya que a veces eso va a alterar la fauna y flora que nosotros tenemos en ciertas regiones”.
Desde Islas Canarias viajó hasta Chiloé el investigador de la Universidad de La Laguna, Jefe del Servicio Técnico de Agricultura y Desarrollo Rural del Cabildo Insular y Director del Banco de Germoplasma de la Isla de Tenerife, Domingo Ríos, quien destacó su interés de ser parte de esta red internacional de papas nativas, “porque en las Islas Canarias hay papas nativas de hace 500 años que proceden de América, tanto de Los Andes como de esta zona de Chiloé y el archipiélago de Las Guaitecas y, por tanto, somos un centro secundario de diversificación de la papa”.
Trabajo en terreno
En la estadía del equipo multidisciplinario en la zona insular, se efectuaron visitas a agricultores y lugares no habitados, para el levantamiento de información del estado de conservación, manejo agronómico y estado sanitario de las papas nativas cultivadas y de especies silvestres en sitios donde éstas habían sido descritas anteriormente.
A ello se suma su participaron en un programa radial local en Melinka para la difusión de las actividades del proyecto y en un taller de divulgación denominado “Historia, Diversidad y Origen de las Papas en América y Europa” realizado en Castro, Chiloé.
Para finalizar se realizó un Workshop interdisciplinario de papas nativas como estrategia de adaptación al cambio climático y la visita al banco de germoplasma de papas de la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias UACh.